Las perchas vacías anuncian lo que está por llegar: nuestra cofradía se prepara para uno de sus días más grandes
En nuestra cofradía , cada gesto cuenta, cada detalle importa y cada túnica entregada es un paso más hacia uno de los momentos más esperados del año.
Hoy, al mirar el vestuario de la cofradía y ver las perchas prácticamente vacías, sentimos una mezcla de emoción, gratitud y responsabilidad.
Cada túnica que ya no cuelga en el perchero representa:
• Un niño que vive su fe desde dentro
• Una familia que apuesta por nuestras tradiciones
• Un corazón pequeño que late con fuerza por la Semana Santa
• Un futuro costalero que crece en valores, respeto y devoción
Gracias por confiarnos lo mejor que tenéis: vuestros hijos.
Ellos son el alma de esta hermandad y la razón por la que seguimos trabajando con tanta entrega.
Lo mejor está por llegar. Y lo viviremos juntos.
Somos hermandad. Somos familia. Somos futuro.